Walter Scott
Walter Scott (
Edimburgo,
14 de agosto de
1771 - Abbotsford,
Reino Unido,
21 de septiembre de
1832)
Novelista, poeta y editor británico. La novela histórica
romántica tiene en Walter Scott, si no a su inventor, a su primer y más influyente representante. Hijo de un
abogado, desde su infancia se sintió fascinado por las leyendas y los episodios históricos, preferentemente medievales, de su tierra natal
escocesa, que posteriormente constituirían el tema principal de muchos de sus poemas y novelas. Licenciado en derecho, sus primeros pasos en la literatura los dio como traductor, vertiendo al inglés obras como Lenore, de Gottfried A. Bürger, y Götz de Berlichingen, de
Goethe. La publicación, entre 1802 y 1803, de la recopilación de baladas
Trovas de la frontera escocesa dio a conocer su nombre al gran público, que también acogió con entusiasmo una serie de largos poemas narrativos entre los que destacan
El canto del último trovador y
La dama del lago. De 1814 data su primera novela,
Waverley, publicada anónimamente como la mayoría de las que le siguieron, en consideración a los cargos públicos de su autor (sheriff de Selkirk desde 1799 y secretario de los tribunales de justicia de
Edimburgo desde 1806) y la dudosa reputación del género. Con ella y con las posteriores (
El anticuario,
Rob Roy,
Ivanhoe,
El pirata,
Quentin Durward,
El talismán) estableció los cánones de la novela histórica, tal como ésta iba a desarrollarse hasta bien entrado el
siglo XX. La autoría de estas novelas no se reveló hasta 1826, año por otro lado especialmente doloroso para Scott, que sufrió la muerte de su esposa y la quiebra de la editorial Constable, en la que había invertido dinero y por la que contrajo una deuda de 130.000 libras. Antes, en 1820, había sido nombrado barón de Abbotsford. Maestro del diálogo y la descripción, poseedor de un estilo vigoroso y poético, influyó en los novelistas de su época, tanto de su patria como foráneos, y también en los músicos y pintores que glosaron y recrearon sus temas.