Narración en primera persona
El narrador en primera persona (yo) adopta un punto de vista subjetivo que le hace identificarse con el personaje principal de la obra o protagonista y le impide interpretar de forma absoluta e imparcial los pensamientos y acciones de los restantes personajes de la narración. Su subjetivismo, pues, contamina el género épico o narrativo, habitualmente imparcial y contado por ello en tercera persona, con el género lírico, habitualmente desarrollado en primera persona, formando subgéneros híbridos como la autobiografía, las
memorias, el
diario, la confesión, la
novela picaresca o algunos tipos de novela de aprendizaje o
bildungsroman. Por otra parte, en una narración en tercera persona puede aparecer de repente un monólogo en primera persona que reproduce el pensamiento íntimo de un personaje; a este recurso se le denomina monólogo interior.