Nacional-sindicalismo
Corriente ideológica nacida en 1931 basada en un hondo sentimiento nacional y revolucionario, con un especial acento en las ideas de patria y justicia social.Su origen tiene lugar en el ámbito de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS), movimiento ideológico formado por la unión del grupo reunido en torno al semanario "La conquista del Estado", liderado por Ramiro Ledesma Ramos y las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica de Onésimo Redondo Ortega. Tras la fusión de las JONS con la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera, tiene lugar su desarrollo.
Su doctrina se basa en el sindicalismo revolucionario, y se sitúa en un plano diferente al marxismo y al capitalismo, a los que critica ferozmente. También se sitúa en un ámbito distinto a la tradicional división de corrientes ideológicas entre izquierdas y derechas, división que provoca una visión solamente parcial de los problemas de España.
La génesis de este movimiento tiene lugar en los años previos a la guerra civil española, en un clima de máxima tensión y polarización política. Es durante este periodo cuando se da forma a la doctrina nacional-sindicalista, y se promulga por diferentes puntos de España mediante discursos de José Antonio y de numerosos falangistas más. Coherentemente con su filosofía, se crean varios sindicatos, entre ellos el SEU (Sindicato Español Universitario).
En ese periodo la Falange Española de las JONS se enfrenta frecuentemente con las izquierdas, a las que no gusta su oposición feroz a la lucha de clases, y con las derechas, a las que no gusta su afán revolucionario y la búsqueda de justicia social. Como consecuencia de ese enfrentamiento tendrá lugar la detención de los jefes de la falange por el Frente Popular. Una vez producida la sublevación el 18 de julio de 1936, José Antonio dará libertad a sus seguidores para apoyarla o no (aunque la posición que mantuvo José Antonio respecto a la insurrección es motivo frecuente de polémica).
El nacional-sindicalismo tiene un referente filosófico en la obra de José Ortega y Gasset y de la generación del 98. En el ámbito político recibe ideas de movimientos tan dispares como el fascismo italiano de Benito Mussolini y el socialismo de Karl Marx, lo que refleja fielmente la singularidad de este movimiento ideológico.
En el ámbito económico propone la organización de la economía alrededor de los sindicatos verticales, que agrupan tanto a obreros como a empresarios, alejándose del concepto de sindicato de clase. El trabajo se considera un medio de dignificacicón social, y no existe ninguna contemplación con aquellos que, pudiendo, no dedican sus capacidades al trabajo.
Los principios ideológicos del nacional-sindicalismo son los siguientes:
- Es un movimiento revolucionario. Revolución significa la alteración de un sistema de cosas que se han hecho anticuadas o que son injustas, y su sustitución por un orden más justo
- Critica tanto al liberalismo como al marxismo, tachando ambos movimientos de materialistas y clasistas, y proponiendo una concepción más espiritual de la vida.
- Los tres ejes del estado nacional-sindicalista son la familia, el municipio y el sindicato. El Estado está al servicio del ciudadano, ya que está integrado por los órganos de convivencia real del hombre, en donde pueden plantearse sus necesidades y aspiraciones.
- El nacional-sindicalismo parte de una consideración cristiana del hombre, sin constituirse en una ideología confesional, ya que considera que ello pertenece a aspectos íntimos del hombre. Establece una separación entre religión y política.
- Cultura y educación. Solo puede ser verdaderamente libre una sociedad culta.
- España es una "unidad de destino en lo universal". El concepto de patria no se basa en unas características raciales, lingüísticas e incluso culturales similares, sino en la existencia de una misión común a llevar a cabo por pueblos diversos. Mientras el nacionalismo tiende a cerrarse en si mismo, el patriotismo tiende a juntar fuerzas para conseguir un objetivo común.
- El capital no es más que un instrumento al servicio de la producción.
- El trabajo es el factor principal de producción. El trabajo es el esfuerzo (físico o intelectual) realizado por el hombre para transformar cosas. El productor debe ser capaz de organizar el trabajo de las personas que participan en el proceso productivo. El papel de productor no debe depender de la aportación de capital.
- La propiedad de los medios de producción debe ser del trabajador (no del estado ni de quien aporta el capital).
- El concepto de propiedad privada esta relegado a la función social.
- En una empresa, todos los que trabajan en ella, obreros y directores, participan en la propiedad y la gestión. La plusvalía de producción es asignada al trabajo (no al capital).
- La agrupación de empresas por ramas de producción da lugar a los sindicatos verticales, que son los pilares sociales y económicos del estado nacional-sindicalista.
- La banca debe organizarse asimismo en torno a un sindicato.

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