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L'âge d'or

El hecho de que esta segunda película fuera escrita y rodada una vez que Luis Buñuel formaba parte ya del grupo surrealista de París (esto es, en el año 1930) es un dato realmente importante a la hora de contextualizar esta película como obra surrealista y para poder apreciar todo su valor plenamente.

Y es surrealista no sólo en la forma externa, en las diferentes escenas que vemos, en las imágenes impactantes que sobresaltan a los espectadores o en las arriesgadas asociaciones y metáforas. Es, además y esencialmente, una manifestación surrealista en su contenido, en el fondo, en la medida en que relata una historia de amor pasional que trata de romper las barreras que se le imponen, los límites. Asimismo, hay un trasfondo de rebelión, revolución y cuestionamiento de las normas morales y sociales muy evidente.

Son estos dos los hilos argumentales esencialmente surrealistas en la cinta, con algunos añadidos quizá no tan en la base como estos dos.

Mas, antes de entrar de lleno en el análisis y contenido de «L'âge d'or», es necesario describir las circunstancias en las que el guión fue escrito y la película rodada, datos con los que quizá podamos acercarnos más acertadamente a esta obra maestra de Luis Buñuel.

Table of contents
1 Contexto de la película.
2 Contenido.
3 Forma.
4 El cine de Buñuel como una manifestación poética

Contexto de la película.

Desde el año 1925, vive Buñuel en París, realizando diversas actividades en ámbitos culturales y artísitcos muy variados. El año anterior, fruto de una intensa y muy productiva semana de trabajo con Salvador Dalí en Figueres y con el dinero que le ha dado su madre, rueda «Un chien andalou», inolvidable película que, con el tiempo, revolucionaría por completo la industria y el concepto de cine, una obra maestra.

Ninguno de los dos, ni Dalí ni Buñuel, tuvo en ningún momento la idea de hacer esta película con el ambicioso propósito de cambiar las raíces del cine. Nada más lejos de su intención, que no pasaba de hacer algo nuevo, diferente, artístico en todo caso, muestra de su rico mundo interior, su imaginación, sus obsesiones y sueños. Debemos decir también que tampoco pensaban hacer una película surrealista como tal pues, si bien conocían el movimiento a través de lecturas en la Residencia de Estudiantes y de lo que Buñuel oía sobre ellos en París, ninguno de los dos pretendía en ese momento producir una obra de arte surrealista ni mucho menos pertenecer al grupo, como meses después sucedería.

En cualquier caso y, fueran las que fueran sus intenciones iniciales, el resultado fue realmente surrealista, fue «Un chien andalou».

Una vez rodada, consigue Buñuel que se proyecte en el Studio des Ursulines, donde la ven Man Ray y Louis Aragon quienes, impresionados, deciden que hay que promocionar la película porque realmente es una obra surrealista : Man Ray y Aragon vieron la película al día siguiente en el Studio des Ursulines. A la salida, muy convencidos, me dijeron que había que darle vida cuanto antes, exhibirla, organizar una proyección.(palabras de Luis Buñuel recogidas en su libro de memorias "Mi último suspiro")

Hablaron Ray y Aragon de Buñuel y su película al resto de los miembros del grupo surrealista, con tanta admiración que Buñuel es invitado a una reunión al café Cyrano e, inmediatamente, admitido en el grupo. Como vemos, fue el arte de Buñuel, carente de todo nombre o etiqueta aún, lo que le permitió convertirse y convertir sus obras posteriores en surrealistas.

El caso es que Un chien andalou tuvo verdadero éxito, pese a lo provocativa y polemizadora que era y sigue siendo aún hoy en nuestros días, lo cual le dio a Buñuel, no sólo dinero o fama, sino la motivación necesaria para seguir haciendo cine.

Sin embargo, financiar una película era verdaderamente costoso, así que Buñuel renunció relativamente pronto a esta idea de continuar con el cine, a pesar de lo cual seguía apuntando las ideas, gags, argumentos...que se le ocurrían. Un día, Georges-Henri Rivière, le presenta a los vizcondes de Noailles, quienes estaban verdaderamnete interesados en él a raíz de haber visto Un chien andalou, película que les impresionó gratamente. Buñuel se mostró reticente en un principio por tratarse de aristócratas, clase social a la que abiertamente despreciaba, pero Riviére le convenció y acudió Buñuel a una cena a casa de estos en Hyéres.

Los planes de los Noailles eran darle dinero y libertad total a Buñuel para hacer una película, con la única condición de que la música fuera de Stravinsky, con quien tenían este acuerdo. Mas éste rechazó la idea, pese a lo cual la oferta de hacer la película siguió en pie. Buñuel lo cuenta así en sus memorias: Libertad total. Única condición. Tenemos un compromiso con Stravinsky, que se encargará de la música. Lo siento mucho- contesté- pero, ¿cómo pueden imaginar que yo vaya a colaborar con un señor que se pone de rodillas y se da golpes en el pecho?Porque esto era lo que se decía de Stravinsky. Charles de Noailles tuvo una reacción que yo no esperaba y que me dio una primera oportunidad de estimarlo. Tiene razón- me dijo sin levantar la voz-, Stravinsky y usted son incompatibles. Elija usted mismo al músico para su película. Ya encontraremos otra cosa para Stravinsky.

Decidió entonces Buñuel ir a Cadaqués a visitar a Dalí y tratar de trabajar como un año antes habían hecho para Un chien andalou. Esta vez no funcionó el entendimiento de antaño y, decepcionado, Buñuel regresa a París. Escribe el guión en la mansión de los Noailles de Hyères, escribiendo durante el día y leyéndoles por las noches los avances hechos, y ellos aceptan todo complacidos. Una vez escrito el guión, busca el equipo necesario: los actores Gaston Modot y Lya Lys para los papeles protagonistas, Duverger como operador de cámara ( con cuyo trabajo en la película anterior Buñuel tan satisfecho había quedado), escoge la música, pues esta fue la segunda o tercera película sonora rodada en Francia, y aún acepta alguna propuesta que Dalí le envía por carta ( escena en Roma en la que aparece un hombre que lleva una piedra en la cabeza, paseando por delante de una estatua que tiene la misma piedra también en la cabeza), motivo por el cual su nombre aparece en los créditos del film.

Además, la que entonces era su novia y se convertiría después en su mujer, Jeanne Rucar, era la contable y, gracias a su sensatez, el rodaje fue mucho más serio que el de Un chien andalou.

Una vez rodada y montada, con novedades tales como la voz en off, utilizada por primera vez en el cine y con un uso muy explotado posteriormente, el del monólogo interiror, se prepara una proyección privada en casa de los Noailles, a la que asisten miembros del grupo surrealista y algunos amigos más. Días más tarde, organizan una proyección privada en el cine Pantheon, a las diez de la mañana, de la que la gente salía indignada y acarreó muchos problemas a los Noailles: Marie- Laure y Charles recibían a los invitados en la puerta, les estrechaban la mano sonriendo y a algunos hasta los besaban. Después de la sesión, volvieron a situarse en la puerta, para despedir a los invitados y recoger sus impresiones. Pero los invitados se marchaban deprisa, muy serios, sin decir una palabra. Al día siguiente,Charles de Noailles fue expulsado del Jockey Club. Su madre tuvo que hacer un viaje a Roma para intentar parlamentar con el Papa, ya que incluso se hablaba de excomunión.

A pesar de todo esto, estuvo seis días a sala llena en Studio 28, hasta que fue prohibida por la policía debido a las presiones de los grupos conservadores de extrema derecha, los Camelots du Roi y los Jeunesses Patriotiques, los mismos que destrozaron la sala durante una de las proyecciones. Dicha prohibición duró hasta 1980 en Nueva York, 1981 en París y, en España, con el estallido de la Guerra Civil, se perdió la cinta. Quizá contribuya todo esto a hacer de la película casi un objeto de culto, una obra muy preciada, no sólo por el valor indudable que en sí misma tiene.

Contenido.

L'âge d'or se trataba también y sobre todo de una película de amor loco, de un impulso irresistible que, en cualquiera circunstancias, empuja el uno hacia el otro a un hombre y una mujer que nunca pueden unirse.(palabras de Buñuel acerca del tema de su película)

Estamos, pues, ante la rebelión de dos amantes que se niegan a que su amor, pasional y sujeto sólo a sus propias normas, tenga que ser extinguido debido a los prejuicios y preceptos morales /sociales tradicionales. Teniendo en cuenta que sería ésta la línea argumentativa de la película, podemos incluso considerarla como una metáfora del propio grupo surrealista, de su manera de entender la vida y las relaciones humanas, de la necesidad de ser coherente con los principios morales propios, pese a las normas de conducta convencionales: la jerarquía civil, el clero, las normas de conducta, el poder de la aristocracia, la buena educación, el equilibrio, la mesura de los instintos propios, el autocontrol y, definitivamente, el predominio de lo racional sobre lo instintivo, en todos los aspectos de la vida de la persona.

Dos líneas temáticas principales entonces: el amor y el deseo ( con toda la carga de sensualidad, sexualidad y frustración que implican) y, por otra parte, los intentos de estos dos amantes de volver a la edad de oro ( vemos , pues, que el título de la película, L´âge d´or, recoge una de las esencias de la misma), es decir, de acabar con la sociedad burguesa asentada sobre los pilares tradicionales de la jerarquía social y el clero y que impide al individuo ser él/ella mismo, libre. Mas encuentro también otros subtemas por llamarlos de alguna manera, ya que considero que todos son importantes e igualmente necesarios para comprender globalmente la película- propiamente surrealistas:

1.- la violencia: en diferentes contextos, tanto de absurdo ( suicidio del Ministro del Interior cayendo contra el techo) como otros en los que, tradicionalmente, no está justificada (guardabosques que mata a su hijo porque le ha apagado el cigarrillo) o con una intención de mero choque en el espectador (Gaston Modot golpea a un ciego que quiere tomar el mismo taxi que él en Roma).Liberar estos instintos es parte también del programa surrealista, como sabemos, y ellos mismos lo ponían en práctica en sus vidas en distintas situaciones.

2.- la Iglesia/ el clero: aparece cuestionada en cuanto a su organización jerárquica ( fundación de Roma sobre la represión del deseo de los dos amantes en la isla, según la interpretación de Agustín Sánchez Vidal) y a su poder represor. Pero no creo que se trate de un anticlericalismo feroz de Buñuel, como decía Dalí, sino más bien una revisión sutil y humanizadora de una institución demasiado corrompida por siglos de costumbres, ritos y tradiciones. El blanco perfecto para un cuestionamiento radical, esto es, desde la raíz, propio de los surrealistas como Buñuel.

3.- la decadencia y la putrefacción: no tanto como un medio plástico utilizado para provocar reacciones entre el público sino, sobre todo, como un icono, una simbología cargada de significado entre los surrealistas: For Lorca, Dalí and Buñuel, the concept of putrefaction in art represented old-fashioned, traditional aesthetics.

Pero vemos esta decadencia no sólo en las imágenes de excrementos o mutilaciones, sino también en los convencionalismos sociales sin sentido en la fiesta aristocrática o en los edificios de Roma que se derrumban, como símbolo de una civilización que ya no se tiene en pie.

4.- Sade: personaje verdaderamnete influyente en todos los surrealistas, a quien leían con devoción y cuyos principios de liberación sexual encajaban a la perfección, pues, con las ideas que tenían los surrealistas al respecto. Buñuel reserva para él el final de la película, separándolo acaso del resto, como si fuera el veneno que los escorpiones tienen al final de la cola segmentada, como la película, en seis partes. De este modo, no nos es presentado como un símbolo más, como una imagen, sino casi como una metáfora del veneno que los mismos surrealistas encerraban para la sociedad que les rodea. Provocativa es la identificación de Sade con Jesucristo o, al menos, con la imagen clásica de Cristo con barba y túnica. Quizá pretende Buñuel demostrarnos así que Cristo también era humano. Y, cómo no, provocar al espectador una vez más, remover los cimientos de nuestra educación europea cristiana tradicional: "Sade is the scorpion of the human realm, emitter of poison which, whatever the cost, will cure us of lies. ´We must attack poison with poison´, Buñuel wrote in an early film review, ´and film with film´. Scorpions are the Sades of natural history, extreme instances of a cruel self- allegiance. To love one´s neighbour as oneself, Sade says, is `in defiance of all the laws of Nature´.

5.- dificultad de comunicación: entre los seres humanos, tema realmente constante en la historia de todas las artes de todos los tiempos y que preocupaba especialmente a Buñuel. El ser humano no es capaz de hacerse entender correctamente por otros, de que se le escuche y se le comprenda, no sólo a niveles profundos como en una pareja ( la que forman Lya Lys y Gaston Modot) sino incluso en situaciones más sencillas de la vida. Por poner un ejemplo, Gaston Modot sólo se libra de los policías que le llevan preso por las calles de Roma al enseñarles el certificado oficial pero sus palabras ( con voz cómica, sin duda) no han servido antes de ada. Creo que, en este sentido, muchos de los surrealistas tenían también esta misma preocupación e intentaban plasmarla en sus diferentes piezas de arte.

6.- humor/ absurdo: ingrediente imprescindible en toda creación surrealista, creo que en L´âge d´or tenemos constantes ejemplos de ello. La mayor parte los veo como juegos formales, por así decirlo, pero algunos como el paso del carro lleno de campesinos que beben vino por la fiesta aristocrática sin que nadie les preste atención, revelan el absurdo de las situaciones que habitualmente están tan codificadas que ya ni nos sorprendemos cuando a nuestro alrededor suceden cosas así.

Con estos ejemplos de los temas o contenidos que considero como motivos surrealistas, podemos concluir fácilmente que Buñuel logró su objetivo de hacer una película surrealista.

Forma.

En mi opinión, este punto, es decir, el plantearnos si formalmente L´âge d´or es o no surrealista tiene una respuesta bastante evidente. Sí lo es. Desde el mismo comienzo de la película, tan desconcertante, tan incoherente aparentemente con el resto, este documental sobre los escorpiones y su modo de vida, aprecia el espectador una y otra vez imágenes absurdas, desagradables, asquerosas, dolorosas, hilarantes, impactantes y hasta indignantes que son expresión típica de un contenido surrealista.

Aquí es donde encuentro yo el gran mérito de L´âge d´or, pues no queda estancada en los meros juegos formales, no se detiene en la recreación de metáforas o asociaciones novedosas ( como creo que sucede en Un chien andalou) sino que va más allá y todo este tipo de novedades y riesgos plásticos llevan detrás una importante carga significativa que es, como hemos visto, realmente surrealista.

Analizar una por una sería realmente costoso y muy, muy extenso (no olvidemos que la película dura sesenta minutos y que, como película, comporta no sólo imágenes, sino también diálogo, música, expresiones de los actores, decorados, etc...todo lo cual complica sobremanera el análisis), de modo que escogeré algunas de las escenas más llamativas o significativas, que sirvan para ejemplificar esta idea teórica que antes comentaba:

1. Imagen de los esqueletos de los obispos, vestidos aún con sus ropas, sobre un acantilado y cantando el Dies Irae (típico canto de las celebraciones fúnebres) símbolo de la decadencia de la Iglesia como institución y, por tanto, absurdo de su existencia, como absurda y atípica es esta imagen.

2. Superposición de la escena de lascivia entre los dos amantes en el barro, con la visión del retrete y los excrementosconjunción del amor con la podredumbre.

3. En la Roma Imperial, visiones de los dos amantes por separado, pensando en el otro, puesto que no pueden estar juntostodas guardan relación con el deseo sexual (hombre que camina con un cartel publicitario de unas piernas en la cabeza) o la mastubación (dedo vendado de Lya Lys, vaca sobre su cama como símbolo de su aburrimiento sexual).

4. La escena de la casa de los padres de ella, esta fiesta aristocrática a la que están invitados los mallorquines ( nombre que se le da en la película a la gente de clase social alta, a la jerarquía), es el mejor y más completo ejemplo de collage de toda la película: absurdo como el paso de los campesinos en carro, bebiendo vino, sin que nadie note su presencia; horror de la muerte del hijo del guardabosques, a quien éste asesina de un disparo por haberle tirado el cigarrillo bromeando; violencia gratuita en la muerte de la criada en la cocina en llamas; feticihismo de Gaston Modot al aparecer en la fiesta llevando de la mano un vestido igual al de Lya Lys; ridiculización del clero al aparecer uno de los maristas fumando mientras toca el violín, insectos sobre la cara del padre de Lya Lys,...Es tal la concentración de símbolos e imágenes típicos del surrealismo y tan poderosa la carga significativa que tienen detrás, todos condensados en el mismo tiempo y el mismo espacio, que creo que toda esta escena es la más rica y fascinante de toda la película, tan surrealista.

5. En el jardín de la casa aristocrática, donde los amantes se han citado, se resuelve el conflicto constante de la película: el de la imposibilidad de satisfacer el amor y el deseo que los une, pues siempre se interpone un obstáculo entre ambos. En este caso, será el poder civil ( representado por la llamada del Ministro del Interiro a Gaston Modot) y la vejez (pues Lya Lys le abandona por el director de orquesta, un hombre anciano). Formalamente, toda esta situación va acompañada de palabras de reproche del Ministro del Interior a Gaston Modot, la visión de la decadencia y la violencia en el ojo ensangrentado de él o la visión de ambos ya ancianos. Pero, sobre todo, resulta una novedad el uso de la voz en off, por primera vez en la historia del cine: Lya Lys dice, totalmente fuera de contexto: !Qué alegría haber matado a nuestros hijos!, mientras suena el pasaje de la muerte de Tristán e Isolda de fondo conjunción de Eros y Thanatos.

6. Ataque de celos de Gaston Modot acompañado del sonido de los tambores de Calanda ( que Buñuel empleaba en momentos de crisis de los personajes o situaciones muy extremas) y del absurdo de los objetos que arroja por la ventana de la habitación de ella: un pino en llamas ( destrucción de la naturaleza), un arzobispo, un arado, el cetro del arzobispo, una jirafa (guiño humorísitco, pues ésta, en falso raccord, no cae al suelo como las demás piezas, sino que cae al mar) y las plumas de la almohada que ha destrozado antes.

7. Formalmente, la última escena, donde aparece el Marqués de Sade (llamado aquí duque de Blangis) puede interesarnos en cuanto a la forma en que es enlazada con la escena anterior, yuxtaponiéndolas en el tiempo pero dando un salto espacial obvio y, sobre todo, el humor. Blangis/Sade caracterizado como Jesucristo, acompañantes vestidos a la usanza del siglo XVIII, reaparcición del duque sin barba tras matar (¿?) a la chica que gritaba desde el interior del castillo, humor que encierra una bomba de crítica y provocación más que evidente.

8. El cierre del film, la imagen de la cruz sobre la que se amontonan cabellos (¿serán las barbas afeitadas de Cristo o el pelo de las mujeres a las que han asesinado en sus orgías dentro del castillo?) sigue la línea formal que venimos comentando y deja al espectador sorprendido y, sin duda alguna, perplejo.

Tras esta somera descripción de los aspectos formales surrealistas en las escenas más relevantes de la película, no podemos olvidar el sonido de la cinta, en el que el juego con las voces ( voz en off, voz cómica para el discurso de albañilería del fundador de Roma...), los elementos sorprendentes ( tambores de Calanda acompañando al protagonista en un momento de crisis) o la música ( clásica, con un lugar preeminente del pasaje de la muerte de Tristán e Isolda de la ópera de R. Wagner, con una carga trágica que hace de contrapunto a muchas escenas cómicas), todos estos aspectos son también muy relevantes en el total de la película y, sin ellos, la forma surrealista de la que hablamos quizá no sería tan completa.

Collage, absurdo, asociaciones arriesgadas, superposición de imágenes, humor ( negro también, cómo no), insectos, violencia, sexo, fetichismo, imágenes de podredumbre y excrementos, ridículo: el espectador, al reunir todos estos elementos formales, percibe rápidamente que se halla ante una obra surrealista y, en el caso de L'âge d'or, dicha condición se cumple sin lugar a dudas.

El cine de Buñuel como una manifestación poética

Lorca, Dalí y Buñuel compartían no sólo amistad o diversión durante su época de estudiantes en la Residencia de Estudiantes de Madrid, sino que, de algún modo, compartían también un mismo planteamiento artístico y estético: los tres buscaban un medio de expresión poética adecuado a sus necesiades artísticas propias. En el caso de Lorca, el medio fue la poesía y el teatro; en el de Dalí, la pintura y Luis Buñuel escoge el camino del cine.

Es fácil, no obstante, encontrar elementos de contacto entre los «productos» que cada uno de ellos elaboró. Así, la luna, los insectos, la muerte, el sexo, la podredumbre, la liberación pura del ser humano, serán constantes en los trabajos de los tres, elementos poéticos iconizados que nos remiten, directamente, a una época, una manera de sentir y vivir el arte y la poesía.






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