Helios
En la antigua mitología griega, Helios (en griego Hêlios, «sol») era la personificación del sol, posteriormente sustituido por el olímpico Apolo. Homero le equipara con el titán solar Hiperión, pero otras fuentes afirman que Helios era hijo de Hiperión con su hermana Tea. Tenía dos hermanas, la diosa lunar Selene y la diosa de la aurora Eos. Su equivalente en la mitología romana es Sol (véase también Sol Invictus).
| Table of contents |
|
2 Mitología romana 3 Helios y Apolo 4 Consortes y descendencia |
Mitología griega
Cada día, Helios conducía su ardiente carro de oro a través del cielo proporcionando luz a dioses y mortales. Al anochecer se sumergía en el océano occidental, desde donde era conducido en una copa de oro de regreso a su palacio de Oriente. Sólo Helios podía controlar los feroces caballos que tiraban de su carro fogoso, cuyos nombres eran Flegonte («ardiente»), Aetón («resplandeciente»), Pirois («ígneo») y Éoo («amanecer»).
La historia más conocida que involucra a Helios es la de su hijo Faetón, que murió después de convencerle de que le dejara guiar el carro solar por el cielo.
A veces se le aplica el epíteto Panoptes («el que ve todo»).
Helios fue adorado en todo el Peloponeso, y especialmente en Rodas (una isla que él había creado), donde se celebraban en su honor torneos gimnásticos anuales. Le fue dedicado el Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo.
Helios era representado frecuentemente como un joven con halo en un carro llevando una capa y con un guante y un látigo. Los gallos y águilas se asociaban con él.
En La Odisea (libro XII), Odiseo y su tripulación superviviente desembarcan en una isla, Trinacia, consagrada al dios sol, al que Circe llama Hiperión en vez Helios:
- «Luego llegarás a la isla de Trinacia, donde pacen las muchas vacas y pingües rebaños de ovejas del dios sol: siete son las vacadas y otras tantas las hermosas greyes de ovejas, cada una con cincuenta cabezas. No les nacen crías, pero tampoco mueren nunca, y sus pastoras son dos diosas, ninfas de hermosas trenzas, Faetusa y Lampecia, hijas del dios sol Hiperión con la divina Neera. Su madre, después que haberlas parido y amamantado las llevó a la isla de Trinacia, allá muy lejos, para vivir allí y guardar los apriscos y rebaños de su padre.»
Cuando Heracles viajó a Eriteia para cobrarse el ganado de Gerión, cruzó el desierto libio y quedó tan frustrado por el calor que disparó una flecha a Helios, el sol. Helios le rogó que parase y Heracles pidió a cambio la copa dorada que Helios usaba para cruzar el mar cada noche, de oeste a este. Heracles usó esta copa dorada para llegar a Eriteia.
El emperador Heliogábalo importó de Siria el culto al Sol Invictus («el invencible sol»).
Un dios-sol sincrético de Apolo y Mitras también llamado Sol Invictus fue designado dios del Imperio Romano.
La primera referencia segura a Apolo que es a veces identificada con el dios sol aparece en los fragmentos conservados de la obra de Eurípides Faetón. Parece que la obra completa mantiene separados a Helios y Apolo pero en un discurso cerca del final (fr. 781 N²) Clímene, la madre de Faetón, lamenta que Helios haya matado a su hijo, el Helios al que los hombres justamente llaman Apolo (entendiéndose aquí que el nombre Apolo significa Apollyon, «destructor»).
La identificación se hizo común en textos filosóficos y aparece en las obras de Parménides, Empédocles, Plutarco y Crato de Tebas entre otros, así como en algunos textos órficos. Pseudo-Eratóstenes escribe sobre Orfeo en las Catasterismos 24:
Mitología romana
El equivalente a Helios en la mitología romana era Sol. En la Quirinales era adorado como Sol Indiges. El Circus Maximus albergaba otro templo.Helios y Apolo
Tal como aparece en Homero, Apolo era un dios relacionado con las plagas, con un arco plateado (no dorado) y sin características solares. Pero en época helenística Apolo había pasado a estar estrechamente relacionado con el culto solar. Su epíteto Febo («brillante») sería más tarde aplicado también por los poetas latinos al dios Sol, quizá por tales conexiones así como por su obvia adecuación.
También se identifica a veces a Dioniso y Asclepio con este Apolo Helios.
En el los textos mitológicos Apolo y Helios son casi universalmente distinguidos uno del otro. El sol-dios, hijo de Hiperión, con su carro solar, aunque a veces llamado Febo, nunca es llamado Apolo salvo en identificaciones expresas no tradicionales. Los poetas romanos se referían a veces al dios sol como Titán.
Las referencias literarias que indican que las menciones a Febo y su carro se refieren a Apolo Febo en el papel de dios sol en vez de a Helios/Sol parecen ser un meta-mito moderno.
Consortes y descendencia

Haz Enciclopedia.com tu página de inicio y aprende algo nuevo cada día