Falange
La falange fue una organización táctica para la guerra creada en la Grecia Antigua y luego imitada por varias civilizaciones mediterraneas. Por extensión los autores antiguos suelen llaman falange a cualquier ejército que combate formando una única fila de combatientes muy próximos entre si, al estilo de la falange clásica, que formaba de esta forma con una profundidad de entre 8 y 16 guerreros. El término es de origen griego, phalanax, que se usaba para la formación defensiva utilizada por los hoplitas, que constituían la falange clásica.La falange clásica estaba formada por hoplitas, guerreros armados con lanza de dos metros y espada, protegidos por un gran yelmo, placas de bronce que cubrían la tibia y la rodilla y un pesado escudo redondo de madera forrada de bronce llamado hoplon, del que le viene el nombre al hoplita. Las corazas estaban formadas por capas de lino pegadas hasta alcanzar un cierto grosor sobre las que se cosían plaquitas metálicas como refuerzo en los puntos vitales.
En una primera etapa, desde el siglo VII adC hasta la Guerra del Peloponeso a finales del siglo V adC, la falange está formada exclusivamente por ciudadanos de las polis griegas que combaten por defender su ciudad y su estatus social. La idea de la falange en si no es solo militar, sino que es una expresión de comunidad entre iguales, aquel que quisiera destacar en combate saliendo de la fila ponía en peligro su vida al no tener compañeros que protegieran sus costados y, al mismo tiempo, ponía en peligro a la falange al dejar un hueco por el que puede ser rota la línea. No había sitio para combates individuales heroicos al estilo de los narrados por Homero.
Además ser hoplita era un honor, ya que implicaba un estatus social importante en la polis y suponía un gasto importante para el ciudadano, que debía costear su equipo. Solo los muy ricos podían permitirse un equipo defensivo completo de hierro y posiblemente los de las últimas filas eran aquellos que no podían costearse equipos completos de calidad.
Durante la Guerra del Peloponeso la falange perdió buena parte de este significado social al ser preciso, por la larga duración de las guerras, reclutar mercenarios, guerreros que luchaban por un sueldo y aparecer asi la infantería ligera, conocida genéricamente por peltastas que combatían ligeramente armados o empleaban hondas, arcos, etc... para hostigar al enemigo.
En lo que podemos considerar el final militar de la Grecia clásica, el modelo exclusívamente hoplítico fue aplastado definitivamente cuando el estratega Epaminondas, al mando del ejército de Tebas, derrotó a la clásica falange hoplítica de Esparta con un ejército numéricamente inferior en Leuctra (371 adC). Epaminondas logró este éxito gracias a su gran innovación táctica que consistía en disponer el grueso de la falange, formado por hoplitas, en un ángulo de derecha a izquierda del campo y concentrar en la izquierda un cuadro de hoplitas de medio centenar de hombres de profundidad que rompía la línea de la falange enemiga, mucho menos profunda, gracias a la forma en ángulo la falange tebana desbordaba al contrario por ese punto y lo envolvía. La caballería y la infantería ligera cobraban gran importancia al defender los flancos del cuadro que producía la ruptura para no ser envuelto por el enemigo antes del contacto y contribuían a envolver pósteriormente al enemigo.

Filipo II de Macedonia
La siguiente (e importantísima) innovación corrió a cargo del rey Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, hacia la mitad del siglo IV adC. Rehén en Tebas después de las victorias de Epaminondas sobre las principales ciudades griegas, Filipo aprendió las tácticas tebanas y volvió a Macedonia dispuesto a mejorarlas. El hoplita pasó asi a portar una lanza de 6 metros de largo, la sarissa que tenía que manejar con ambas manos y a aligerar el peso del hoplon, que debía ir colgado del cuello. De las primeras filas salía asi un bosque de lanzas que ensartaba cualquier cosa que se acercara, desde infantería hasta elefantes.
Además, Filipo cambió la estructura de la falange, agrupando a los hombres en cuadros independientes de 16 hoplitas de frente por 16 de profundidad (256 hombres) denominados syntagmas y cada falange se dividía en dos alas de 32 syntagmas cada una, es decir, 16384 hombres en total, bajo el mando de un stratego. Esta división permitía mayor flexibilidad en combate y fue lo que permitió a su hijo Alejandro conquistar desde la península de Anatolia hasta el norte de la India, cobrando muchísima importancia la caballería y la infantería ligera en los movimientos envolventes, aunque la falange seguía siendo el grueso del ejército.
Toda formación táctica tiene su final. El de la falange fue la aparición de la legión romana, mucho más flexible. La falange al estilo macedonio de Pirro, rey del Épiro, invadió Italia en el siglo III a.C. y derrotó a las primeras legiones romanas, pero la legión se retiraba del campo con pocas pérdidas (de ahí viene la expresión victoria pírrica). Posteriormente durante ese siglo y el II a.C., Roma derrotó a Cartago, que tenía falanges mercenarias como parte de su ejército, aunque no eran su fuerza principal. Finalmente, en la batalla de Pidna, junto al monte Olimpo en Grecia, año 168 a.C., la legión romana aplastó totalmente a la falange del rey Perseo mostrando la obsolescencia de esta formación, imitadísima por todo el Mediterráneo.
''Para otros significados del término falange véase falange (desambiguación).
Legión romana
| La primera versión de este artÃculo proviene de Enciclopedia Libre - {Falange}, publicado bajo la licencia GFDL |

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