Darth Vader
Nombre: Darth VaderCargo: Lord Oscuro del Sith
Afiliación: Imperio Galáctico
Raza: Humano
Planeta natal: Tatooine
Equipo habitual: Espada láser (hoja roja)
Vehículo habitual: Superdestructor Estelar imperial Ejecutor
En la galaxia conocida, hay un nombre que infunde el terror. Darth Vader comenzó su vida como un prometedor aprendíz Jedi, conocido como Anakin Skywalker, hijo de Shmi Skywalker. Entró en la Orden Jedi siendo bastante mayor y por lo tanto, con muchos temores e influencias. Esto, según el maestro Yoda podía ser el primer paso al Lado Oscuro de La Fuerza.
Así como fue creciendo en edad, fuerza y poderes, siguió creciendo en miedo, ira y ansias de poder. Anakin Skywalker prontó cayó en el odio y finalmente en el sufrimiento. Su prohibido matrimonio con Padmé Amidala era un secreto peligroso para ambos, los Jedis no querían reconocer su valía a pesar de sus logros y sin embargo el Canciller Supremo Palpatine mostraba auténtica devoción por él.
Palpatine le nombró su guardaespaldas personal y le comenzó a instruir en las técnicas Sith. Así Anakin se convirtió en el Lord Sith Darth Vader y su maestro pasaría a ser el futuro Emperador Palpatine, el último Lord del Sith.
Antes de su total caída, su maestro, el Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi trató de hacerle recapacitar y de que volviera al lado luminoso. Este intento acabó con un enfrentamiento a muerte con el sable láser entre maestro y aprendiz. Vader salió fuertemente dañado del duelo, recibiendo severas heridas y grandes pérdidas de miembros que rápidamente fueron repuestos por componentes mécanicos y el conocido traje negro. Darth Vader no podía respirar, y estaba lleno de conexiones eléctricas y sistemas de soporte de vida, que no podían dejar de funcionar en ningún momento, entre ellos una máscara respiratoria. Así nació el monstruo, siendo ya entonces más una máquina que un hombre, lleno de ira, malvado y cruel.
Para ayudar a su nuevo maestro Palpatine a establecer el Imperio galáctico y provocar la total caída de la República Galáctica, Darth Vader exterminó a todos los Jedis de la Galaxia. El Nuevo Orden Imperial fue un éxito gracias a Vader, el cual sometió a sistemas estelares completos y arrasó con los mundos que no se subyugaron al Imperio Galáctico. Durante el Imperio, Darth Vader, fue la mano derecha ejecutora del Emperador, usando sus habilidades y su brutalidad para llevar a cabo sus fines. Tras muchos años de atrocidades estableciendo el férreo control del Nuevo Orden sobre la Galaxia, Vader se conviertió en una figura temida y respetada entre las filas militares del Imperio. No dudaba en ejecutar de forma implacable a sus subordinados, por pequeño que fuera el error e indiferentemente de cuan alto fuera su cargo; hasta tal punto llegaba su ira.
Veinte años después del final de las Guerras Clon, con la aparición de la Alianza Rebelde contra el Imperio, Palpatine dio a Vader la prioridad de aplastarla con los métodos que considere oportunos. Por su parte, Palpatine esperaba acabar con cualquier movimiento rebelde con la creación de una superarma que implantaría el orden en toda la Galaxia: la Estrella de la Muerte, una estación espacial armada con potencial suficiente para destruir un planeta. Este era el golpe maestro que el Emperador venía desarrollando desde antes de la Batalla de Geonosis. Darth Vader respetaba esta creación, pero no la admiraba, como hacían el resto de altos cargos imperiales.
Pero el Imperio no contaba con el creciente ingenio de la Alianza Rebelde, cuyos agentes consiguieron robar los planos detallados de la estación de combate. Durante su acoso a la rebelión, Vader rastreó dichos planos y los localizó en la corbeta Tantive IV, de la senadora Leia Organa de Alderaan, hija adoptiva del virrey Bail Organa. Interceptó la Tantive IV, con la intención de traer de vuelta a Coruscant los planos de la Estrella de la Muerte, pero Leia se adelantó y los lanzó fuera de la nave. Darth Vader torturó a Leia en la Estrella de la Muerte, sin saber que se trataba de su propia hija, para extraerle la ubicación de la base rebelde, lo cual no consiguió.
Tras la destrucción de Alderaan (como método de sugestión para presionar a Leia en su interrogatorio), Vader se vio satisfecho al descubrir que su viejo maestro, Obi-Wan Kenobi, se había infiltrado en la Estrella de la Muerte. Darth Vader consiguió interceptarlo antes de que el anciano consiguiera escapar. Lo que siguió fue un cruento duelo a espada láser, con el resultado de la venganza del Lord Oscuro al abatir a su viejo maestro. Obi-Wan Kenobi se unió a la Fuerza para permitir la huída de Leia, los planos y sus rescatadores en el Halcón Milenario. Aquello no preocupó demasiado al Sith, que estaba saboreando su venganza.
Esta satisfacción duró poco, ya que los rebeldes lanzaron un ataque con pequeños cazas a la estación, tras encontrar un punto débil en la superestructura. Ante la efectividad de los rebeldes, Vader decidió salir en su propio caza. Tras abatir nave tras nave, Vader se encontró de repente con alguien que estaba utilizando la Fuerza. Perplejo, y decidido a abatirlo, Vader no se cercioró de que el Halcón Milenario caía sobre su escuadrón y logró expulsarlo del área de fuego. La Estrella de la Muerte fue destruída, y Vader huyó, rebosante de furia y con el deseo de vengarse martilleándole los pensamientos.
Muy poco tiempo después, Vader descubrió que el autor de la hazaña de destruir la estación respondía al nombre de Luke Skywalker. Su furia se conviertió de repente en obsesión, y, con el beneplácito de su maestro, empezó una guerra sin cuartel sistema tras sistema, tratando de encontrar al hijo de Skywalker. Esta revelación hizo cambiar las aspiraciones de Vader: con Palpatine planeó atraer al joven Luke al Reverso Tenebroso. Pero sus verdaderos planes eran conquistar a su hijo y derrocar al Emperador.
Tras el descubrimiento de la base rebelde en Hoth, Vader y su escuadrón de Destructores Estelares derrotaron a los rebeldes en combate y les obligó a huir en la sanguinaria Batalla de Hoth. En dicha batalla, vio como el Halcón Milenario, la nave en la que escapó la princesa Leia y que le abatió años atrás en la Batalla de Yavin, huía del planeta. Vader concluyó que Skywalker debía ir en esa nave. Tras jugar al gato y al ratón con Han Solo, el capitán del Halcón, Vader recurrió a los servicios de los cazarrecompensas para atrapar la dichosa nave. Finalmente, fue Boba Fett quien se cobró la pieza, con lo que Vader capturó a la tripulación del Halcón Milenario en el gaseoso planeta Bespin.
Allí, en la Ciudad de las Nubes, urdió una trampa para atraer a Luke Skywalker y capturarlo. Para hacerlo, obligó al administrador de la Ciudad, Lando Calrissian, a adaptar un congelador de carbono para conservar en estado de hibernación a su presa. Pero antes lo probó con el capitán Solo, quien acabó congelado en carbonita y entregado al cazarrecompensas Boba Fett.
Skywalker cayó en la trampa desde el primer momento, Vader se enfrentó a su hijo en un duelo de espadas de luz en el que derrotó sin mucha dificultad al joven aprendiz. Fue en ese duelo, con un Luke ya derrotado y con una mano amputada, cuando Vader le reveló que él era su padre, y le ofreció la oportunidad de unirse a él y poner orden en la Galaxia. Horrorizado, Luke prefirió arrojarse al vacío antes que unirse a él. La perfecta telaraña de Vader falló y Luke fue rescatado y huyó.
Pero ya estaba todo hecho, Vader solo tenía que esperar, lo cual hacía con ansias. Mientras, Palpatine ya había dado con la clave para acabar con la rebelión de un solo golpe, con una nueva Estrella de la Muerte, aún en construcción en orbita alrededor de la luna de Endor. La trampa era hacer que la rebelión envíe a toda su flota, para aniquilarla con el grueso de la Marina Imperial y con una Estrella de la Muerte inacabada pero totalmente armada y en perfecto funcionamiento, y protegida por un blindaje generado desde la luna.
Palpatine ordenó a Vader supervisar la construcción y "motivar" a la dirección de la superestación para que la finalizasen en el plazo previsto. Una vez que el Imperio lanzó el anzuelo, el propio Palpatine fue a bordo de la estación para presenciar el fin de la rebelión. Ante la sospecha de un que un comando rebelde haya podido llegar a la luna de Endor, Palpatine envió a Vader para evitar que nada le ocurriera al generador del blindaje que protegía a la superarma. Allí, Luke se entregó a las fuerzas imperiales para tratar de convencer a su padre de que volviese a ser Anakin Skywalker y abandonase el Lado Oscuro. Vader se mostró inflexible y lo llevó a la Estrella de la Muerte, y ante su Maestro.
Lo que aconteció fue un intento por parte de Palpatine para que Luke utilizara su odio y así hacerle caer en el Reverso Tenebroso. Luke cedió y se enfrentó a Vader. Durante este duelo, Luke renegó y optó por no luchar contra él. Vader trató de examinar sus sentimientos para provocarle la ira necesaria que le corrompiera, y acabó descubriendo que Luke tenía una hermana melliza. Vader no solo tenía un hijo, sino dos, y uno de ellos era Leia Organa.
Vader decidió usar aquello en su beneficio y sugerió a Luke que quizá ella sí que se convertiría al Lado Oscuro. Aquelló hizo explotar a Luke, quien atacó al Lord Oscuro con todo su poder, y con la rabia saliendo de sus entrañas. Darth Vader fue derrotado y esta vez fue él quien perdió la mano. Antes de que su hijo le diera el golpe de gracia, Luke recapacitó y arrojó su espada láser, negándose a convertirse en lo mismo que Vader. Ante esta situación, Palpatine, decepcionado, no tenía más opción que destruir a Luke, ejecutándolo con los poderosos rayos Sith. Vader, malherido, entró en conflicto entre su fidelidad a su Maestro contra sus sentimientos para con su hijo. Aquella situación hizo cambiar a Vader de forma explosiva y cogió a Palpatine por la espalda y lo arrojó a un pozo de ventilación, asesinando a su Maestro y salvando a su hijo. El viejo Anakin Skywalker que fue una vez volvió a surgir.
Pero Palpatine se defendió y descargó sobre su discípulo toda su energía concentrada en descargas Sith. Aquello destrozó su soporte de vida, sentenciando a muerte a Darth Vader. Luke trató en vano de salvarle, pero era tarde, y el moribundo Anakin quiso ver a Luke con sus propios ojos antes de morir. Emocionado, Anakin confirmó a Luke que tenía razón: Anakin seguía formando parte de él. Con esas palabras, Darth Vader, Anakin Skywalker murió, y se unió a la Fuerza.
Luke sacó el cuerpo de su padre de la agonizante estación espacial antes de que estallara, e incineró sus restos en una pira funeraria en la boscosa Luna de Endor. Así acabó la historia del héroe y del monstruo.
Interpretado por: David Prowse

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