Caso vocativo
| Caso (lingüÃstica) |
| Tipos de casos |
|---|
| de función, de relación, de posición, gramatical, locativo |
| directo, oblicuo, recto |
| adposicional, posicional, postposicional, preposicional |
| adnominal, asociador, complementador, modal, relacional |
| nominal, verbal |
| Casos de función |
| absolutivo, activo, acusativo, agentivo, dativo, directo, ergativo, inactivo, indirecto, nominativo, pacientivo |
| Casos de relación |
| abesivo, admonitivo, asociativo, aversivo, benefactivo, caritivo, causativo, comitativo, consecuencial, dedativo, destinativo, donativo, ecuativo, esivo, evitativo, genitivo, instrumental, instructivo, mediativo, modal, motivativo, originativo, partitivo, posesivo, preclusivo, preposicional, privativo, propietivo, propositivo, referentivo, relativo, sociativo, transformativo, utilitivo, vocativo |
| Casos de posición |
| ablativo, adelativo, adesivo, aditivo, adlativo, alativo, delativo, direccional, directivo, elativo, ilativo, inesivo, lativo, locativo, mediativo, morador, pergresivo, perlativo, postelativo, postesivo, prolativo, separativo, subelativo, subesivo, sublativo, superdirectivo, superelativo, superesivo, super-lativo, terminativo, translativo |
El caso vocativo es un caso que se emplea para identificar el nombre al que se dirige el hablante. Se encuentra en latín, entre otras lenguas. Cuando se utiliza un vocativo, el elemento a quien se dirige el hablante se expone directamente. Por ejemplo, en la oración, «No te entiendo, Juan», Juan es un vocativo que indica el receptor del mensaje, o persona a quien el hablante se dirige.
Algunas lenguas, (por ejemplo, el griego) tienen un caso nominal vocativo particular. En latín, la marca de vocativo de un nombre se corresponde con la marca de nominativo, excepto en el caso de los sustantivos masculinos singulares de segunda declinación. Un buen ejemplo es la famosa pregunta de Shakespeare, «Et tu, Brute?» («¿Y tú, Brutus?», que se entiende comúnmente como «¿Tú también, Brutus?»), donde «Brute» es el vocativo, mientras que «Brutus» sería el caso nominativo. Cuando traducimos nombres latinos al español, solemos emplear el nominativo. En español utilizamos algunas expresiones que sirven para marcar el vocativo, como por ejemplo «¡Oye muchacho!, ¿dónde está tu hermano?», pero las expresiones vocativas castellanas son interjecciones o verbos en imperativo, no declinaciones del nombre.
Una expresión en vocativo es una interjección, no cumple función de sujeto ni de objeto y suele emplearse en cualquier tipo de conversación, algunos ejemplos:
- ¡Buenos días, clase!
- No olvides tu traje de baño, Jorge.
- Oye, Jorge, ¿recordaste traer tu bañador?
- No, Antonio, lo he olvidado.
- Estoy orgulloso de ti, hijo.
- Si yo fuera tú, María, estudiaría español en lugar de francés.

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